Consumir una alimentación poco equilibrada, junto con el estrés, la falta de sueño y los cambios hormonales, le cobran factura al peso corporal, poniendo en riesgo la salud, pues unos kilos de más pueden ser causantes del desarrollo de afecciones y enfermedades.
Los expertos coinciden en que la fórmula para trabajar por un peso saludable es clara: ingerir una alimentación balanceada y practicar ejercicio físico de forma regular, ya que las dietas de corto tiempo en muchas ocasiones generan efecto rebote, ocasionando resultados adversos.
